La primera consulta de rinoplastia es el paso más importante de todo el proceso. En ella, el cirujano entiende qué le molesta, examina la nariz por dentro y por fuera y le explica qué es posible hacer. Es también el momento en que decide si confía en ese médico para operar el centro de su rostro.
Muchas personas aplazan la cita por no saber qué esperar. En este artículo explicamos cómo transcurre la consulta de valoración de rinoplastia en Oporto, en la Clínica do Nariz e Face, y cómo puede prepararse para sacarle el máximo partido.
¿Cuánto dura la consulta?
Una buena consulta de rinoplastia no es rápida. Cuente con 45 minutos a una hora. No hay prisa: el objetivo es que salga con todas las dudas resueltas y con una idea clara de lo que la cirugía puede y no puede hacer por su nariz.
Qué ocurre en la consulta, paso a paso
1. Escuchar qué le molesta
La consulta empieza por usted. El cirujano quiere saber qué no le gusta de su nariz, desde cuándo, si hubo algún episodio que la marcó (un traumatismo, por ejemplo) y si tiene dificultad para respirar. No existen quejas pequeñas: una punta caída, una giba, unas fosas nasales anchas o una nariz torcida son todas razones válidas.
2. Historia clínica
Se le preguntará por enfermedades, cirugías anteriores, alergias, medicación habitual, hábito de fumar y si ya se ha operado la nariz. Todo esto influye en la planificación y la seguridad de la cirugía.
3. Examen de la nariz por fuera y por dentro
El cirujano observa la nariz de frente, de perfil y desde abajo, evalúa la piel, la forma de la punta, el dorso y la relación con el resto del rostro. Después examina el interior de la nariz, con un pequeño endoscopio, para ver el tabique, los cornetes y las válvulas nasales. Es aquí donde se descubre si hay una desviación del tabique u otra causa de obstrucción que deba corregirse en la misma cirugía, en una septorrinoplastia.
4. Fotografías y estudio facial
Se toman fotografías estandarizadas desde varios ángulos. Con ellas, el Prof. Dr. Miguel Gonçalves Ferreira realiza en el software Crisalix lo que prefiere llamar un estudio del rostro: una simulación 3D de lo que entiende que es la mejor armonía para su cara. No se mira solo la nariz: se comenta también qué otras partes del rostro deben, o no, corregirse o mejorarse.
La simulación es un instrumento de comunicación, que explicamos en detalle en el artículo sobre el estudio facial en la rinoplastia. Permite comentar con usted, punto por punto, cada característica que quiere cambiar, alinear expectativas y entender si lo que imagina es realista. No es una garantía del resultado final.
5. Explicación del plan quirúrgico
Con toda la información reunida, el cirujano explica qué propone hacer, qué técnica piensa usar (por ejemplo, rinoplastia de preservación o rinoplastia ultrasónica), dónde se realiza la cirugía, con qué anestesia, cuánto dura y cómo será la recuperación. También le dice, con honestidad, si alguna expectativa no es alcanzable.
6. Presupuesto y siguientes pasos
Al final recibe un presupuesto con todo lo que está incluido y la indicación de las pruebas preoperatorias necesarias. No está obligado a decidir nada en el momento. Tómese el tiempo que necesite.
Cómo prepararse para la consulta
- Escriba qué le molesta. Haga una lista, por orden de importancia. En la consulta es fácil olvidar algún punto.
- Traiga fotografías antiguas, si la nariz cambió después de un traumatismo o de una cirugía anterior.
- Reúna la información clínica: medicación que toma, alergias, informes de cirugías anteriores de la nariz, pruebas de imagen si las tiene.
- Venga sin maquillaje o con poco, para las fotografías y para el examen de la piel.
- Prepare preguntas. Le damos una lista al final de este artículo.
- Sea sincero sobre las expectativas. Si quiere un cambio discreto, dígalo. Si quiere un cambio marcado, dígalo también. El cirujano solo puede aconsejar bien si sabe qué busca.
Preguntas que merece la pena hacer
- ¿Mi nariz tiene algún problema respiratorio que deba tratarse al mismo tiempo?
- ¿Qué técnica va a usar en mi caso y por qué?
- ¿Puedo ver casos parecidos al mío, desde varios ángulos y con más de un año de evolución?
- ¿Dónde se realiza la cirugía, con qué anestesia y cuánto dura?
- ¿Cuántos días necesito dejar de trabajar?
- ¿Cuántas consultas de seguimiento están incluidas?
- ¿Qué ocurre si hace falta un retoque?
Si quiere profundizar en los criterios para elegir al médico, lea nuestra guía Cómo elegir un cirujano de rinoplastia en Oporto.
¿Quién puede hacer la consulta?
Cualquier persona que esté considerando una rinoplastia, aunque todavía no haya decidido. La consulta sirve precisamente para ayudarle a decidir. Por regla general, la cirugía se realiza una vez que la nariz ha terminado de crecer, en torno a los 16 a 18 años, y no hay límite superior de edad siempre que la salud lo permita.
Si ya se ha operado en otro sitio y no ha quedado satisfecho, la consulta es igualmente el primer paso para evaluar una rinoplastia de revisión.
Preguntas frecuentes
¿La consulta obliga a programar la cirugía?
No. Sale de la consulta con la información y el presupuesto y decide con calma.
¿Necesito traer pruebas?
No es necesario. Si tiene pruebas o informes de cirugías anteriores de la nariz, tráigalos, pero las pruebas preoperatorias se piden después, si decide seguir adelante.
¿Puedo hacer la consulta en Braga?
Sí. Además de la consulta de Oporto, el Prof. Dr. Miguel Gonçalves Ferreira pasa consulta de rinoplastia en Braga.
¿Cuánto tiempo después de la consulta puedo operarme?
Depende de las pruebas preoperatorias y de la agenda quirúrgica. Por regla general, algunas semanas.
Pida su consulta de rinoplastia en Oporto
En la Clínica do Nariz e Face, la consulta de valoración la realiza el Prof. Dr. Miguel Gonçalves Ferreira, especialista en Otorrinolaringología y Cirugía Cérvico-Facial, dedicado a la rinoplastia. La consulta de Oporto está en la Rua Orfeão do Porto, n.º 52. Puede ver resultados reales en nuestros casos clínicos y conocer mejor la rinoplastia en Oporto.
Pida su cita o llame al +351 915 808 584.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.
